El divorcio por desafecto se consolidó en Venezuela como la vía más rápida para disolver un vínculo matrimonial sin necesidad de conflictos prolongados.
A diferencia de los métodos tradicionales, esta modalidad se centra en la libertad individual y el derecho de cada persona a no permanecer casada si el sentimiento afectuoso desapareció.
Dicha figura legal permite que el proceso se realice de forma ágil. Al basarse exclusivamente en la voluntad de uno o ambos cónyuges, el sistema judicial venezolano simplificó los pasos necesarios para obtener la sentencia definitiva.
Diferencias con el modelo tradicional
A diferencia de los modelos tradicionales, el divorcio por desafecto no exige demostrar culpabilidad ni alegar causales específicas como abandono o violencia. En cambio, basta con que una de las partes manifieste su voluntad de terminar el matrimonio por razones personales, como pérdida de afecto o incompatibilidad de caracteres.
Procedimiento simplificado y sin contradicción judicial
Según la normativa vigente, el proceso se tramita por jurisdicción voluntaria, lo que significa que no requiere una demanda formal de una parte contra la otra ni una audiencia de enfrentamiento.
Además, el solicitante no necesita acreditar un tiempo mínimo de matrimonio ni una separación previa de cuerpos; el trámite puede iniciarse en cualquier momento que se desee.
Sin pruebas ni apelaciones ante el TSJ
El Tribunal Supremo de Justicia suprimió la fase de pruebas para este tipo de solicitudes. El juez no tiene la labor de valorar emocionalmente las causas del quiebre, sino que simplemente debe verificar la voluntad expresada por el solicitante.
Asimismo, la sentencia número 305 del año 2017 establece que estas decisiones no admiten recursos de impugnación, lo que garantiza un cierre rápido del proceso legal.
Crecimiento de esta modalidad en el país
Según datos del Observatorio Venezolano de Justicia, el 42% de las solicitudes de divorcio en 2024 se basaron en el desafecto o la incompatibilidad. Los expertos indican que la rapidez del trámite, la discreción para los involucrados y la autonomía jurídica han convertido a esta figura en la opción preferida por las parejas que deciden separarse.
Recomendaciones para iniciar el trámite
Los abogados sugieren acudir directamente al tribunal competente con una solicitud escrita, sin que sea necesario presentar testigos ni documentos adicionales más allá de los de identidad y el acta de matrimonio.
No obstante, se recomienda revisar previamente cómo quedarán los bienes y la situación de los hijos menores, para que estos aspectos queden definidos junto con la disolución del vínculo.
Pasos finales en el Registro Civil y Saime
Una vez obtenida la sentencia del tribunal, el interesado debe acudir al Registro Civil donde se celebró el matrimonio para que se estampe la nota marginal en los libros. Con este documento actualizado, el último paso es dirigirse a una oficina del Saime para registrar el cambio de estado civil en el sistema nacional, permitiendo así la actualización de la cédula de identidad.
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