El Concejo Municipal de Chicago aprobó utilizar 75 millones de dólares provenientes de la venta del sistema de parquímetros para financiar las pensiones de policías, bomberos y otros trabajadores públicos.
La propuesta obtuvo 44 votos a favor y seis en contra, pese a que el alcalde Brandon Johnson tenía previsto destinar ese dinero a reducir parte del déficit presupuestario.
Uno de los principales motivos para respaldar la medida es la deuda que mantiene Chicago con sus sistemas de pensiones, estimada en aproximadamente 36.000 millones de dólares. El concejal Michel Rodríguez defendió la asignación de estos recursos y señaló que el objetivo es evitar que las próximas generaciones tengan que asumir una carga financiera mayor.
Programas sociales podrían verse afectados
La decisión generó diferencias entre los representantes municipales, pues algunos consideran que retirar ese dinero de la propuesta original podría comprometer servicios esenciales.
La concejal Rosana Rodríguez Sánchez advirtió sobre las consecuencias para iniciativas destinadas a jóvenes, prevención de la violencia y atención a personas sin hogar.
El concejal Brendan Reilly también expresó preocupación por las finanzas municipales y recordó que la ciudad tiene un déficit de casi 900 millones de dólares para 2027. En ese escenario, la asignación de los 75 millones a las pensiones obliga a revisar los gastos previstos y buscar alternativas para cubrir los recursos que ya no estarán disponibles.
¿Qué ocurrirá con el presupuesto municipal?
El alcalde Brandon Johnson tendrá que modificar su propuesta financiera y encontrar otra fuente para compensar el dinero destinado a las jubilaciones. El concejal Gilbert Villegas recomendó comenzar nuevamente la revisión del presupuesto y establecer un grupo de trabajo que permita alcanzar acuerdos entre los representantes.