Las autoridades consulares mexicanas en Arizona emitieron una alerta dirigida a la comunidad de conductores, especialmente en el condado de Pinal, sobre una práctica cotidiana que puede derivar en consecuencias legales severas.
Jesús Gutiérrez, cónsul de protección en Tucson, explicó que colgar elementos decorativos o personales en el espejo retrovisor, tales como aromatizantes, rosarios o calzado infantil, constituye una infracción directa al reglamento de tránsito vigente.
Esta falta administrativa otorga a los agentes de seguridad la facultad legal de detener el vehículo por obstrucción de la visibilidad, un factor que los conductores suelen subestimar pero que resulta determinante en la seguridad vial.
Argumentos
El funcionario enfatizó que mantener el parabrisas despejado es una medida importante para evitar encuentros con la policía, según detalla Univision.
Esto se debe a que una simple revisión de rutina por un accesorio mal ubicado tiene el potencial de escalar rápidamente hacia investigaciones más profundas sobre el estado del vehículo o la documentación del conductor.
La preocupación del consulado radica en que estas detenciones menores se han convertido en la puerta de entrada para procesos de mayor complejidad, incluyendo arrestos migratorios para quienes no cuentan con una situación legal regular en los Estados Unidos.
Índices
Datos recientes indican que las paradas de tráfico por motivos técnicos o visuales son una de las causas principales de contacto entre la población inmigrante y las agencias de aplicación de la ley en zonas fronterizas.
Por ello, las recomendaciones oficiales instan a los residentes a realizar una inspección exhaustiva de sus automóviles, asegurándose de que todas las luces funcionen correctamente y que no existan obstáculos en el campo de visión del piloto.
Cumplir con estas normativas básicas de tránsito previene multas económicas que pueden oscilar entre los $50 y $200 dependiendo de la jurisdicción.
Esto también actúa como una barrera de protección frente a posibles órdenes de deportación o detenciones preventivas que afectan la estabilidad de las familias en la región.
¿Posible racismo?
Diversos grupos de derechos civiles y organizaciones de defensa del inmigrante sostienen una postura crítica frente a estas detenciones.
Argumentan que el uso de "obstrucciones visuales" como motivo de parada es, en muchas ocasiones, un pretexto para ejercer perfilamiento racial y realizar detenciones selectivas contra conductores latinos.
Estas organizaciones señalan que, si bien la ley prohíbe colgar objetos grandes, la aplicación de la norma suele ser subjetiva, ya que un pequeño aromatizante rara vez impide la visibilidad total del camino.
Tensión
Esta contraposición genera una tensión constante entre la seguridad pública y el derecho a la privacidad.
Mientras la policía defiende estas acciones como medidas preventivas para reducir accidentes, las estadísticas de diversas ONG muestran que en condados con políticas de vigilancia estrictas, las paradas por infracciones menores afectan de manera desproporcionada a las minorías.
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