Durante la primera semana del segundo mandato de Donald Trump, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) reportó la deportación de más de 7.000 migrantes.
Todas ellas se efectúan, principalmente, a través de redadas realizadas por el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) en diversas ciudades del país según información de Diario AS.
Estas operaciones se llevan a cabo en colaboración con varias agencias gubernamentales, como el FBI, ATF, DEA y CBP.
El plan del gobierno es realizar redadas semanales en tres ciudades diferentes, con la meta de arrestar entre 1,200 y 1,500 inmigrantes indocumentados diariamente.
¿Cuáles cargos están aplicando?
Las detenciones se enfocan en individuos con órdenes de deportación activas, condenas previas o procesos legales pendientes, priorizando a aquellos considerados una "amenaza a la seguridad".
Los delitos que pueden resultar en deportación incluyen:
- Agresión sexual
- Violaciones
- Robos
- Asaltos agravados
- Delitos relacionados con drogas
- Delitos relacionados con armas
- Violencia doméstica
- Sospechas de terrorismo
- Tráfico de armas de fuego
- Secuestro
- Homicidio vehicular involuntario
- Conducción bajo la influencia del alcohol (DWI)
El ICE clasifica los arrestos en tres categorías principales: personas con condenas penales en Estados Unidos, individuos con cargos criminales pendientes e infractores de leyes de inmigración sin historial criminal.
Esta última categoría incluye a quienes permanecen en el país tras el vencimiento de su visa o tienen órdenes de deportación no ejecutadas.
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